La sudadera sigue al pie del cañón y cumple ahora su octogésimo aniversario.
El creador Benjamín Russell, junto con su hijo Bennie, diseñaron una nueva prenda deportiva a la que denominaron "sudadera" a partir del material que empleaban en la fabricación de ropa interior para hombres (antiguos calzones largos).
El joven Bennie era un apasionado del fútbol y fue este deporte lo que inspiró el nuevo estilo: su equipo de la universidad de Alabama necesitaba nuevas prendas para entrenar, y este tejido ligero y cómodo resultó ideal para las largas sesiones de entrenamiento.
Hasta ese momento la equipación deportiva que se utilizaba era muy pesada, lo que convertia los entrenamientos en una pesadilla: eran incómodos, daban mucho calor y limitaban enormemente la libertad de movimiento al jugar.
En Europa, la popularidad de esta prenda ha ido en continuo aumento, ya que se ha convertido en un elemento indispensable en uniformes escolares, ropa de trabajo y deportiva. Las distintas posibilidades de uso de las sudaderas han hecho de esta prenda un producto versátil y de gran popularidad.



