
Lo que desde hace más de un cuarto de siglo se ha venido en llamar publicidad a través del objeto tiene su base en el factor psicológico del regalo que, siendo supuestamente atractivo y apetecible para su receptor, lleva incorporado de una forma más o menos explicita un mensaje publicitario, frente al cual este receptor de forma consciente o inconsciente, suele tomar una actitud positiva y receptiva y no de prevención o de rechazo, como sucede mas frecuentemente con la publicidad convencional.
A grandes rasgos, la publicidad a través del objeto tiene tres lados, cada uno con su propio perfil. Los tres no son excluyentes y frecuentemente pueden mezclarse en un mismo regalo.
- El primer lado sería el regalo íntimamente unido a la decisión de compra de un determinado producto o servicio, con el fin de que este regalo sea un importante y a veces decisivo estímulo para motivar la acción de compra del producto al que está asociado.
- El segundo lado sería el llamado Regalo de Empresa, cuya utilización va unida directamente a las Relaciones Públicas. Su finalidad es crear un ambiente o predisposición favorable de quien lo recibe hacia quien lo ha efectuado.
- El tercer lado es el Regalo promocional que es utilizado como medio para transmitir cualquier tipo de mensaje publicitario, recordando o dando a conocer una determinada marca o producto.
Fuente: Artículo revista especializada, escrito por el Sr. Joan Montaner.



